• Me abrazaría al diablo sin dudar, por ver
tu cara al escucharme
hablar, eres todo lo que más quiero, pero te pierdo en mis silencios.
Mis ojos son dos cruces negras que no han hablado nunca claro, mi
corazón lleno de pena, y yo una muñeca de trapo. No tengo miedo
al fuego eterno, tampoco a sus cuentos amargos, pero el silencio es
algo frío y mis inviernos son muy largos, y a tu regreso estaré lejos,
entre los versos de algún tango. Porque este corazón sincero murió
siendo muñeca de trapo.
hablar, eres todo lo que más quiero, pero te pierdo en mis silencios.
Mis ojos son dos cruces negras que no han hablado nunca claro, mi
corazón lleno de pena, y yo una muñeca de trapo. No tengo miedo
al fuego eterno, tampoco a sus cuentos amargos, pero el silencio es
algo frío y mis inviernos son muy largos, y a tu regreso estaré lejos,
entre los versos de algún tango. Porque este corazón sincero murió
siendo muñeca de trapo.
Por eso esperaba con la carita empapada que llegaras con rosas,
mil rosas para mí, y aunque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto soy así.
mil rosas para mí, y aunque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto soy así.
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