Cometí muchos errores. LLoré por quien no debía y reí con falsas amistades. Tropeze dos veces con la misma piedra y cuando pense que ya no lo haría más me empujaron y caí estampada con la tercera. Perdone mucho, hasta que me tomaron por tonta. Callé te quieros que por miedo o por inseguridad se quedaron en el aire y regale te quieros simplemente por cumplir. Hubo veces que me desperte con ganas de comerme el mundo y otras que parecian que el mundo me comía a mí. Grite con fuerza pero mi voz nunca salía. Callé verdades por no hacer daño. Sali sin ganas de fiesta y volví con los tacones rotos de tanto bailar. Pase por fases. Fui una niña inmadura e insensible y madure a base de palos. Creí en lo imposible hasta que se destrozaron mis metas. Abrazé a la persona que pensé que nunca me haría daño y me di cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. Cante en la ducha hasta que mi garganta no podía más. Hubo días que me sentía preciosa y otros que no quería ni mirarme al espejo. Disfrute de pequeños detalles… y aprendí poco a poco en qué consiste la vida. El secreto de la vida está en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa. El secreto de la vida está en vivirla.